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5.14.2008

De memoria

"... pero montaba a caballo
y el caballo iba a tu puerta"
Federico García Lorca, Bodas de sangre.




3Pa
ra
das.

1Trasbordo
(pasillo---pasillo)

ANDÉN

7P
-a
-r
-a
-d
-a
-s

300 E S C A L O N E S

La primera a la derecha.


Camino seis minutos, giro
la esquina y al verte
me pregunto

dónde irán mis pasos

cuando no me esperes donde siempre.

1.09.2008

Carretas esquina Sol

Me veo con frío, de tu lado
paseando por esquinas céntricas y sucias,
calles iguales con relente
sosteniendo el brillo de las últimas farolas.

Recuerdo que yo hablaba
por hablar,
por no decirte
llévame, rodea
mi pupila desvalida con tu nombre
préstame los iris que me faltan
y no me dejes solo en esta calle
con todo el amanecer que sobreviene.

Llévame
donde el sol no salga todavía
donde nos mire de otro modo este diciembre
mientras aún sea posible
reinventar la carne y el domingo.

Llévame
porque este tiempo que tenemos
no sabe de relojes todavía.

12.18.2007

La posibilidad de una isla


- No he venido a Córcega para sentarme en una curva, yo quiero vivir.


- Yo diría que ver pasar los coches ya es vivir un poco.


Michel Houllebecq, La posibilidad de una isla




Llevo tanto metido en esta jaula,
que me he acostumbrado a no ver los barrotes.
Les he colgado trampantojos con cielos diferentes,
he pintado en las paredes
la posibilidad de una isla
y he reducido el mundo a cuatro calles
con noches tempranas y bocas de metro.

Tanto tiempo escondido,
siendo Hyde las horas muertas,
casi todas,
pensando en el olvido de forma más amplia
como si no fuera solamente
una solución provisional.

Pero lo malo del olvido es que uno
deja de recordar hasta su nombre,
no son ya sus dedos los que tocan, y deja
las reivindicaciones y los gritos
para los momentos privados y para los papeles.

Hay un día, uno primero,
en el que se prueba a cerrar los ojos,
volviendo de la oficina por la tarde;
luego se coge una querencia
un hábito a soñar como costumbre
y se empieza a hollar la tierra sin pisarla.

Y así, soñando tanto tiempo,
todo adquiere perspectiva de quimera.
Más aún, cuando en mitad del absurdo
alzas una mano
y rozas una piel
con tus dedos de siempre...
es en ese instante cuando puedes empezar
a nadar hacia la orilla y superar,
al calor tibio de la arena y de la carne
el umbral del sueño y la entelequia.

De momento, sin embargo,
no voy a nadar,
ni a despertarme,
me voy a quedar haciendo el muerto al solecito
en donde se me pueda ver desde la orilla.
El tiempo pasará no sé en que playa
hasta que un día quiera despertarme y quizá
encuentre tu cuerpo
naufragado junto al mío y no haga falta
que siga pintando en las paredes
la posibilidad de una isla.

11.16.2007

Piedras


Quizá sueñe
con ser siempre perfecta.
No quiere
que el cincel del tiempo cuando pasa
modele de otra forma sus caderas

No quiere que el amante
que acaba de marcharse olvide
que su espalda
es el resumen de todas las espaldas,
la promesa de juventud en que él la busca
para entender la eternidad.


A veces me recordabas a ella
cuando tú tampoco querías ser de carne
y temías que la piel
no fuera suficientemente sabia
para detener el reloj y los latidos.

Por eso sé que aún duermes
sobre las sábanas,
inopinadamente bella
como una escultura infinita y perezosa
que menoscaba ese lugar que deshabitas.


Así pues sigue durmiendo,que yo
me quedo a terminar este poema
imaginando que te miro
y que encuentro esas palabras
que le dan vida a la piedra.

11.13.2007

A medio metro v2.0




El mayor problema no es
la altura de los muros
que entre tú y yo
razonablemente
se elevan.
El principal problema
es que ya nadie va a treparlos.

Hoy, enfrente de mí
después de tanto tiempo
que soy incapaz de conocerte.
Aún así
si me hubieras agarrado de la mano
y hubieras dicho solamente
vámonos,
te habría seguido donde fuera.

Y es que desde entonces
nunca he vuelto a huir de esa manera.
Ya no hay precipicios detrás de los abrazos.

Es porque hay que seguir viviendo
que se desvanece la culpa y hasta el diablo
aprende a perdonarse.

Por eso hoy he comprobado
que amo a una mujer que ya no existe
que sonríe diferente
y me habla desde un lugar que no conozco.
Una mujer que nada vale,
una mujer que no recuerdo,
pero con tu boca y tus rizos,
con tus mismos ojos gigantes.

Es mejor...
...pero ya nadie va a treparlos.

Pese a todo esto
y tal como están las cosas
hubo un instante en que he pensado
que me agarrabas de la mano
y me decías solamente
vámonos.

11.07.2007

Composición de lugar


Para quien me ayudó a acabar este poema

y a empezar otras mañanas.




Siguen ahí fuera todos los rugidos
aúllan cada noche
cuando se apagan las hogueras y el calor
es el viento avivando brasas
como una vuelta lentamente al fuego.

Entrené tal vez
para no ver la diferencia, no es distinto
este tiempo de ahora
del tiempo que fue antes.
Sigue retumbando igual en los relojes.

También siguen ahí fuera las esquinas
las corrientes del metro
y ese cambio de hora del otoño
que me tendrá bostezando por las tardes.

Noviembre es siempre igual
pero nunca ha sido este noviembre.
Iré de los difuntos hasta La Almudena
volveré a pasar un año más
por la decadencia alegre de las dictaduras
y espero llegar sin ruido hasta diciembre
con un dulce menoscabo de garganta..

Todo es cuestión de perspectiva, y ésta
que es igual desde el objeto
ya no hace el mismo viaje hasta mis ojos.
En el trayecto
desde lo idéntico hasta mi pupila
por el filtro que resume la ventana
se ha colado algún paisaje nuevo.

Por eso últimamente he aprendido
que poco importa levantar cada día la persiana
esperando un veredicto diferente.
Poco importa si uno entiende
que es el mismo sol el que ha dormido
con un sueño parecido
al otro lado de la cama.

10.26.2007

Dedicatoria


Que nada
salvo tú
alivie este desorden.
Que siga mi ropa
almacenando humo y arrugas
en el respaldo de esa silla
en la que jamás me siento.

Que salvo tú
nada me quite de la siesta
ni de dejarme las luces encendidas,
ni de almacenar ojeras los domingos.
Que sigan sin cumplirse los horarios,
ni las fechas que envejecen ,
ni el segundo de bajarse de la parra.

Que nada alivie este desorden.

Salvo tú
que nada me quite del ombligo
ni de trasnochar viviendo de entelequias
ni de mi afición a la deshora por costumbre.
Que siga mi vela siendo libre
aunque de marejada la pinte y acentúe
si me temo desvanecer entre los días.

No quiero
que la isla a la que huyo tenga nombre,
sólo quiero verla bañada por el mar
mientras el sol no deja de ponerse
suspendido todo
en un atardecer interminable.

Es todo demasiado hermoso
como para que nada alivie este desorden.
Salvo tú.

10.18.2007

Una ventana

Cuando no
te importe tanto lo que miras,
sino cómo.

Cuando
según se va pasando el día te das cuenta
de que quizá no sepas todo
y aún sin pretenderlo te otorgues
una tregua.

Cuando el mundo se siga derrumbando
y tú te percates
y lo asumas
pero notes un cimiento en algún sitio.

Cuando todo esté igual
pero distinto y no te importe
trasnochar por acabar este poema
venciéndole al sueño y la semana

Cuando todo esto sucede
puede ser
que cobren verdad algunas cosas y que Dios
tras cerrar aquella puerta
dejó efectivamente abierta
una ventana.

10.10.2007

Invitación a la rutina



Mi recuerdo viene de antes
de cuando vivíamos en aquella casa estrecha
con patio interior y con portera,
con cuerdas de tender y transistores llenos de grasa
que gritaban desde las cocinas un boletín informativo,
o los resultados del fútbol.

Y es que en mi memoria
acostumbra a ser domingo.


Aquella ducha siempre fría a última hora
con olor a niño y a colegio de lunes
y esa mala conciencia en la mochila
donde junto a los libros descansaban
las tareas del viernes sin hacerse.

Recuerdo los domingos
con los mismos nervios de un viaje;
mi madre cociendo verduras con la luz apenas encendida
doblando calcetines y jerseys
con una abnegación que casi me entristece

Mi padre ordenando su papeles,
preparando las citas de mañana
cerrando con mimo aquel portafolios
tan usado
que no fue nuevo nunca.

Yo paseaba
del cepillo de dientes a mi cuarto
por entre la melancolía abstracta del pasillo
ésa que inundaba los rincones, la misma
que intuía de niño y que hoy conozco
a mitad por devoción y por azares.

No huelen los domingos como entonces
los tiempos cambian, o nosotros,
como cambió también el siglo y hasta el clima.

Sólo hay algunas cosas que mantienen su nombre
el mismo frío de la ducha,
el mismo miedo
con algunos apellidos y más años
y también el mismo perchero que en aquella casa estrecha
donde esperaban y aún lo hacen
las camisas planchadas de mi padre
igual que un resumen de toda la semana
o una invitación a la rutina.

9.28.2007

A medio metro

En este mismo sitio hubieron ojos
pero hay ahora túmulos que hablan, que improvisan
letanías o cantos desde el otro lado del desierto
ése que tú adornas de pirámides y soles.

De ti a mí apenas medio metro
pero jamás existió mayor distancia
de la que sueño y recuerdo cada noche
a la que hablaba conmigo esta mañana.

Hoy he comprendido
que el mayor impedimento de estos muros
es que ya nadie va a treparlos.

9.21.2007

Resaca

Amaneció y tardé mucho en acordarme de su nombre.
Dormía a mi lado aún cuando el domingo
se dejaba ver a través de la ventana y no sabía
que en aquella habitación y aquella cama
seguía siendo sábado y de noche.

Su piel, de día, era ya sólo piel a medias;
idem los ojos, el pelo corto y liso,
los iris verdes que me miraban
preguntándose por qué yo ya no sonreía.

Maldita sea la luz de los domingos
que precede a la de toda la semana,
el dolor de cabeza al despertarme,
su ropa y la mía por el suelo, ahora visible,
esparcida igual
que los tablones de un barco naufragado.

Lástima que Moratalaz siga sin playa
y el suelo de su piso quede lejos de ser cualquier arena;
así no hay quien soporte los naufragios.

Me voy a casa le dije,
se hace tarde,
mañana será lunes todo el día,
yo volveré a mi búsqueda y mi sombra, y tú...
tú ya no serás nada.

9.05.2007

Curiosdad


A veces es la vida
llenarse de ayer
dejar el futuro para luego,
saber que no necesito más de lo que llevo
impreso en la piel y en las pupilas.

Mañana existe ya
pero no hay prisa;
es aún un rumor sólo
con talante de niebla y de relojes
que no tienen agujas todavía.

Yo voy recortando el calendario,
pego en un papel los días
que quisieron ser más que una fecha,
aquellos que no fueron otoño solamente.

Con los otros prendo hogueras
y también hago poesías.

Pero ahora es de noche
y es hermosa.
Me voy a echar en el suelo,
le dejaré al cielo que me hable
para recordar así que sigo vivo
con una curiosidad inentendida
y esta esperanza inevitable.

8.29.2007

Labio de arena


Escribiría de ti, pintaría
en un papel blanco, sin pasado,
la nostalgia futura que te intuyo.

Conozco de ti apenas
un parpadeo
la sílaba correcta
el labio de arena que pronuncias.
Conozco de ti nada, y sin embargo
tengo la impresión de recordarte,
de saberte de algún modo
si te aprendo despacio mientras tanto.

Te escribiría quizá
si no me convenciera mucho de no hacerlo
si pensara
que son guión inacabado los poemas
y no una hoguera insomne en que he quemado
tantas pieles engañosas de los sueños.

Hoy tiene otro nombre la nostalgia
la define una palabra que aún no existe
con un contorno difuso aunque certero.
De este modo es más generosa la esperanza,
su vuelo vesánico, su alpiste
esparcido por fuera de las rejas de momento.

Pero ahora que es septiembre
que tras la esquina se acumulan
los coches y el otoño;
Ahora que es de noche, que Madrid
se torna otra vez repleta y sucia,
es cuando importan ciertas cosas
que no abultan más que un parpadeo, o ese labio
de arena en que me baño y que pronuncias.

Te escribiría, ya ves, si no existiera el miedo
y también si no tuviera
algo hermoso que decirte.

6.30.2007

Viernes ignorante

A Paloma y su chico

“Este viernes tiene color
de otro verano.

Uno tiende la mano, casi lo toca,
adivina detrás de su velo
el rumor de un mar cercano y optimista.

Hoy no importa
el desastre que quedara en la semana,
no existe ya el lunes pasado
ni el tiempo que perdiste
contando los minutos.

Este viernes
es la salida de un tunel menos cierto
que la certeza que nos queda de estar vivos.
Ya vendrán los años luego
el trajín de hacer lo que es debido
desoyendo lo que tenemos de salvajes

La prisa se resume
en la caricia tranquila que te guardo,
el mundo se aletarga
poco a poco
y no tiene desquiciar otro sentido
que superar los bordes de tu boca.

Hoy el odio no cruza los umbrales.

Fue así como yo entiendo
que los hombres ganaron su ignoracia.
Así pues, ignorante y sentado te espero
al otro lado de este puente
hasta que vengas con los ojos a buscarme
para traerme el mar en caracolas
y llevarme muy lejos de este viernes.”

A partir de las dos la polilla soy yo




A Juan,

al fondo hay sitio.





Perdidos

como una polilla que cambia

su armario por un libro,

a la que se le hacen

enormes las letras en la boca

gigantes las palabras

los renglones eternos porque ella

sigue soñando solamente

con hacerle agujeros a la ropa.


Hubo espacio para todo en este libro

hasta para los días iguales

los mismos lunes con ojeras

los mismos cigarrillos, los cafés,

hasta la misma cara tonta en los cruasanes.


Aquellos meses tristes

mi febrero

tu noviembre

cuando creímos ahogarnos en los charcos

y no supimos poner rectos los renglones

que a veces

nos ocupamos de torcer nosotros mismos.


De aquello hoy me quedé sólo contigo

porque nadie

y cuando digo nadie digo nadie

vino a buscarme hasta ese invierno

en el que ya no hace desde entonces tanto frío.


Ahora cuando lo releo

no suelo pararme en esas hojas

sino que voy, como polilla lista

a posarme sólo sobre lo bueno

que fue mucho, tanto

que desde esta perspectiva

no puedo ni abarcarlo con los dedos.


Tantas mañanas

tantas cosas

tantos sueños

entre clase y clase contados al oído.

También aquellos días,

esa chica,

el corazón latiendo en la garganta

retumbando al verla en el pasillo.


Tantas cosas Juan... y aún así

no me resultan demasiadas.


Míranos

tú y yo en este circo

en el que están tan altos los enanos.

Siempre tú y yo, tanto

que no sé escribir ni una letra más en este libro

si no te tengo al alcance de la mano.

6.20.2007

Este espacio

Para Anónimo
que inspiró estas letras


Tonto es
el que dice tonterías.
Triste, pues,
el que canta sus tristezas.

Este espacio
lejos de alejar
acerca
y no es mío
¿cómo iba a ser mío tanto espacio?
pertenece solamente
a los ojos que fueron a mirarlo.

Los recuerdos
ésos de que hablas
lejanos o cercanos da lo mismo
si no traen calor ni tienen carne
ni lunares que borren los horarios
para ser más generosos con el sueño.

Hay partes de la vida
a las que uno sencillamente vuelve
ignorando una cabeza más sabia
llena de inevitables trabas autoimpuestas.
Renegar así, aún con promesas
todo aquello
es lo mismo que hacen esas cabras
que no se tiran al monte por si llueve.

Es más difícil sin embargo
reconocer al joven de las fotos
quitarse años de la calva, no amar
más que a un fantasma
que no se digna ya a asustarme ni siquiera.

Quizá fue peligroso
fue doloroso sin duda
pero fue
mucho antes que recuerdo sin carne
un abrazo ardiendo al fin del mundo.

No volveré a ser lo que antes era
ni a encontrarla
al final de los caminos.
En efecto
el tiempo nos cambia demasiado,
y si no míranos ahora
que estamos muertos y tranquilos
y antes
vivos y asustados.

Espero al menos que el tiempo
no se nos vaya con los años
sin dejar de recordarnos todavía.

6.13.2007

Digna de elogio


Ni para un verso
tuvo palabras esta noche.


Pero sí tuvo un camino
por las mismas aceras de aquel tiempo
cuando no importaban escalones ni autobuses,
cuando no existía
el semaforo ni el ruido,
cuando aun lléndome no llegué nunca
a tener del todo claro si me iba.


Todo sigue igual, pero más solo,
no es más que un trayecto aquel paseo.
No hay nada, como tal,

de lo que entendí por madrugada,
y de ese lienzo,
sólo queda una ciudad llena de andamios.


Ni tú, ni yo
y pronto nadie
quedará en pie tal como era.


Sólo igual de igual, igual de solo
sigue el nombre de las calles y también
aquella estatua
que está valiente y sucia donde estaba
aguantando el chaparrón.


Le lit


se quedarán ya sin planchar esas arrugas

las de las sábanas

las de las pieles

las de los ojos sin dormir, mirándote.

¿Qué tal tronco?

Aún cuando de mi tronco seco
brote un tallo que delira
queriendo ser verde pese a todo.

Aún cuando la corteza no sea arruga
y octubre venga antes de agosto.

Aún cuando sea otoño sin serlo todavía,
te busco sin moverme,
sin ser del todo árbol,
esperando,
antes de tornarme sólo en leña
a que pases por mi sombra para verte.

5.27.2007

Mi descabello tu nuca


Si me oyes gritar

no te des la vuelta.


Si me oyes respirar aunque sea lejos,

si descubres que pisé la huella que dejaste

para no dejar ni rastro del camino.


Si me intuyes con los ojos clavados en tu nuca

llamándote sin voces, sobrado de palabras

dejadas contra el viento

para que no puedas olerlas ni escucharlas.


Si sabes que aquí estoy

pataleando en silencio

y tú eres feliz pataleando hacia delante

con eso basta.


Yo me quedo aquí, buscándote

la espalda que tuvo lunares en mis labios.

Tú no te des la vuelta

que si lo haces

ya no puedo imaginarme dónde miras.