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11.14.2007

Sin ánimo de olas


La risa es un animal amenazante
que me acecha en el vacío de otros rostros.
Me brinda sólo brutal ruido de cristales
este otoño que rebosa los tejados
de un gris mugriento y perezoso.

Voy, pero no estoy por dondequiera
que transcurran los caminos que abandono.
Afán soy de isla que me invento
alejada y sola en mi confín remoto
sin ánimo de olas ni de puertos.

Personas como sombras de personas
pueblan el jardín en el que habito,
colgado igual que siempre de las ramas

Se me ajustan las flores a coronas
de difuntos que conozco y resucito
por tu ausencia desnuda de mi cama.

3.21.2007

Aunque no te encuentre


Voy a verte y voy
como el que corre huyendo del silencio
del tronar atroz del péndulo
de este martes
con su tarde insoportable

Voy a verte y voy
feliz
en metro
olvidando por un rato
mi rabia atalentada
mi verso irresoluble
mi mano infructuosa
mi soledad cetrina

Voy a verte y el vagón
que es el de siempre
se vacía un poquito de rutina
y se llena de visiones más hermosas
La dorada estación es de repente
un cuadro impresionista en la ventana
el papel es una playa virgen
seguramente gaditana
y el tiempo es solamente
un matiz que tiene
escasa relevancia

Como dijo el otro suele ser
mejor que llegar
pensar que se va llegando
porque hoy
que yo iba a verte
al llegar a tu estación he despertado
se ha vuelto surrealista la ventana
ha tornado el martes metro a metro
y he vuelto a reprender a este caballo
que sólo sabe llevarme hasta tu puerta.

Hoy no tengo el alma para golpes
pero me toma muy bien este placebo
de hablar sueco cuando duele
Así pues vuelvo al papel y sus arenas
cuando cierro los ojos y recuerdo
que hoy voy a verte
aunque ahora vaya
con un nudo en el pecho
y una blasfemia en la garganta

Día de la madre


A mi madre

para que no volvamos a caernos.

Te quiero

No tengo talento más que para darte
los treinta versos que te escribo esperanzado
de que te hagan sonreír aunque de lejos.
No es más que el don que tú me has dado
lo que llena de carne mi pellejo.

Única pero no sola debería
sentirse la madre de este hijo
de su madre
que tú eres por ventura.
Más en letras que en besos soy prolijo
yo, el fruto vertical de tu cintura.

De otra mano recibieras hace un año
las rimas que te escribo cuando intento
que sepas, madre, más sobre mi vida.
Cómo explicarte que aún me duele aquella mano
que dejara escapar de entre las mías.

No vayas a caerte al suelo madre
que hay dos barbas con sus bocas que te quieren
y un perro que te ladra y necesita;
tres patas –en fin- que sin tu banco
son torpes y absurdas y baldías.

Ya ves, me he puesto a llorar mientras escribo
y no me importa que la gente mire y cuchichee.
No saben que esta lágrima es un recuerdo emocionado
un milagro de abril que ha renacido
en el tibio y pequeño cuerpo de Alejandro.

Es mi cuerpo también pequeño y frágil
pero no sufras mamá si me suturan
las muñecas, los tobillos... la memoria.

Quererme no es ni será fácil
pero hoy beso tus labios cuando apuran
la cerveza sin alcohol de nuestra historia

contantascosasquenosseparan

A Alberto

Nos separan un palmo y pico de centímetros
tu camiseta de river
la mía de Boca
Nos separan tus párrafos eternos de mi rima
Tus puntos y seguidos de los míos
aparte y suspensivos para todo

Nos separa un tiro de piedra
de tu tela de araña a mi nariz de Cyrano
de tu Stan Lee
a mi Pedro Salinas
de tu Barrio del Pilar once paradas
mientras leo a Houllebecq en suburbano

Nos separan muchos años
sin habernos conocido
Tu infancia en el Valdeluz
la mía en el Menesianos

Nos separa tu novela americana
de mi libro gordo de Petete
Mi cantautor de camiseta y zapatilla
de tus sellos modernos independientes
Tu generación X
de la mía del 27.

Y aún así
con tantas cosas que nos separan
hemos ido a dar con una
que no tiene motivo ni tiene nombre
y que
después de salvar tantas distancias
nos ha unido

Tus perros




Hay
un paraíso que conozco
una nube
que nada tiene que ver con la tormenta
que es mi casa
que me cuida y me llama por mi nombre
¡Esteban! dice
y así vuelvo a palpar su paz templada.

Vuelvo a ser el yo que conocía
el que temía vivir
pero vivía
con una locura digna y hasta hermosa.
Vuelvo a ser el yo que olisqueaba
como un perrillo listo
los aromas que la vida
esconde en el culo de las cosas.

Vuelvo a saber que la esperanza
aunque pequeña y frágil como siempre
sigue viva
a la vista como un tímido horizonte
de las manos de aquél que la cultiva.
Rehabilito barbechos para el alma
que darán sus frutos algún día
Recupero tabiques para el aire
y neuronas y lengua para el habla
tras tanto bucear por cuenta propia
con piedras de adobe en los bolsillos
limpiando el polvo al son de madrugadas.

Vuelvo al gusto por los parques
y a las verdes sombras
de sus árboles torcidos
que entre obras, humo y emetreintas
vienen hoy a recordarme
que vivir no es una opción sino un camino.

Y así hoy
sentado en aquel parque
por donde vimos correr tantas veces a tus perros
he vuelto también
sin casi darme cuenta
a recordarte.
Y todo lo anterior
que tan difícil había sido dar con ello:
mi paraíso mi nube
mi locura digna y hasta hermosa
mi paz templada
todo
desde la esperanza al horizonte
desde la lengua a la neurona
desde el humo a los pulmones
ha perdido en un suspiro
su importancia

He cerrado entonces el cuaderno
he sacado una nostalgia y un cigarro
y allí en ese parque
por donde no corren ya más que los días
he comprendido
que mientras tú revives
y amas
y besas otras venas
y me olvidas
yo estoy aquí sentado
arrepentido
a la verde sombra de mi árbol
esperando dormirme y que dobles una esquina
y le prestes luz a este poema
y te marches de tan lejos
y te sientes a mi lado
y me des una pelota
para poder jugar con tus perros

Huida de fogueo

Se me nubla y oscurece la mirada
si paseo por Madrid bajo tu almena
y visito tu ventana de reojo.
No me acostumbro amor a este despojo
de saber que tras el mar sólo hay arena.

La nostalgia es un helado derretido
en manos de un niño gordo y lento
que mira con desánimo el barquillo.
Pues bien, la nostalgia es ese dulce regustillo
que se mezcla con la mierda de los dedos.

Qué putada amor que no te quisiera
y prefiera derrotar a estar atado
a tus labios partiéndonos la boca.
De tu cuerda me quedará siempre tu loca,
de tu nudo me faltarán siempre tus manos.

Planeo en mi estación sin autobuses
los horarios de una huida de fogueo
que no tiene sentido sin tu hombro.
Qué pena ir recogiendo los escombros
de promesas, de mañanas y de sueños.

Amanece no obstante y ya se sabe
que no es poco si se trata de ir tirando
buscando una ilusión a que subirse.
Que triste canta mi verso al despedirse
de la teta que le sigue amamantando.

Palabras




Qué bella la palabra cuando no puede escribirse,
ni olerse ni vestirse ni explicarse
Qué bella la palabra cuando es ella
un fruto mágico del alma
Cuando no tiene ni carne ni apellido
Qué bella la palabra cuando existe
pero nadie puede pronunciarla

Qué bella la palabra en un origen
cuando era virgen de manos y papeles.
Bendito sea el labio que no sabe
susurrar la palabra cuando duele
Bendita sea la boca que enmudece
y les deja a los ojos acercarse

Qué bellas todas las palabras que callamos,
así hablamos el lenguaje más hermoso,
el que a nadie pertenece
el que no podrá llevarse el viento y nadie
tendrá nunca valor para robarnos.

Vosotros ya me conocéis

A mis amigos, os quiero


Vosotros ya me conocéis
sabéis
que a veces soy huraño y egoísta
y piso un planeta paralelo
que tiene por escueta órbita mi ombligo

Sabéis
que me dejo la cabeza en cualquier sitio
y el móvil en cualquier casa
y en varios maleteros guardo
un más que respetable fondo de armario


Sabéis
que me tomo todo con la calma
incluso podría decirse que con cuajo
Algunos aseguran que soy vago
y que no voy a madurar
con tal de no bajarme de las ramas.

Pero todo esto
ya lo sabíais.

Lo que quizá no sepáis
es que suelo rezar todas las noches
y le pido por vosotros al que escucha

No sabéis
la cantidad de veces que me habéis salvado
y que si sigo riendo es culpa vuestra
vuestra y también de que en diez años
no me haya faltado nunca un solo abrazo

Quizá vosotros no sepáis
que a veces la vida no me gusta
y me asustan el metro y las esquinas
Quizá vosotros no sepáis
que a veces disfruto más al escribir
que echando un polvo
Quizá vosotros no sabíais
que a veces
podía llegar a ser tan tonto

Pero con tonto y con eso
el que suscribe
no sería nada sin vosotros
y por vosotros
me rompería el alma
los tobillos
las muñecas
porque nada de esto sin vosotros
habría merecido tanto la pena

Pues es por eso que aquí estamos
con bebida por doquier
botellas varias
con un nuevo acento gaditano
y un gincho menos en canarias

Llegados a este punto
sólo me queda deciros
como mandan las leyes
lo que os quiero
Así que brindo por nosotros
que fuimos somos y seremos
siempre reyes

3.16.2007

Lápiz con goma

Cuando uno no piensa en muertes ni en asfalto
y deja las noticias de las tres para otro día
cansado de la puta ETA de costumbre
Cuando se olvida el hambre y la miseria
y la guerra en no-sé-dónde es una nube
que amenaza lluvia en otro barrio

Cuando no siento en mi carne
la pena de la calle en sus rincones
con personas como islas olvidadas
Cuando no adivina mi mirada
una veta de pesar en cualquier parte
donde habite la tristeza de otro hombre

Cuando el yonki se pincha lejos de mi casa
y su vena no es la vida a picotazos
suscritos a horadantes soledades
Cuando su brazo no es mi brazo
y le ofrezco la vista de mi espalda
dispuesto a ignorar calamidades

Cuando convierto en yates los cayucos
me abrazo a un eufemismo sin pateras
y no veo a mi hermano que se ahoga
Cuando creo recordar la primavera
pero entro al Corte Inglés y se me pasa
comprándome un par de zapatillas
Cuando Colombia es un café y no una guerrilla
y Kabul un anuncio en La Primera
lejano como un libro en un estante.

Esos días en los que echo la cortina
para no ver la mierda en la ventana
vertida por un mundo incomprensible

Cuando todo esto sucede y es de noche
uno se vuelve ciego y loco
y le da por arreglar el mundo con un lápiz
o más bien
con la goma que lleva éste en el trasero
En realidad esta terapia nada arregla
pero así
escribiendo sueños, borrando penas
pintando bosques, restando aceras
uno se vuelve también lápiz
que aprovecha mientras borra
y le pasa el culo por la cara a los problemas

Despistao

Hoy que tengo alma de poeta
se me han roto las manos contra el mudo
papel que aguarda virgen mis palabras
Papel, pobre papel, no entiende nada,
no sabe que ando huérfano de escudo,
no sabe que estoy triste sin remedio
en medio de mi falta y mi despiste.

Despiste... falta atroz como otras tantas:
como ser del viento y de la luna
o soñar en un vagón hostil de metro
con mares que acarician otros puertos
y otras playas, otras pieles, otras dunas.

Me alegras

Ojalá fuera valiente
ojalá tuviera los arrestos que pretendo
para liarme con dulzura la manta a la cabeza
y aprender sólo de ti la asignatura
que me ha quedado pendiente en tu belleza.

La sorpresa es un Sol recién nacido
mecido en un arco de sonrisas
La voz es un don, y ahora en mi oído
hay macetas con palabras y con flores
que renacen en mis huérfanas cornisas.

Contando con los dedos


He vuelto al mundo, amigo mío,
callado de mundo por los codos;
tuerto, ciego de mundo,
sobrado de pupilas,
consciente de estos ojos.
He vuelto por saber de este minuto
a cubrir de barro y mundo los horarios,
a sacarle brillo al plomo en cada paso,
a invertir en sal para sudarios,
en amarillo para fotos,
en agua medio llena para un vaso
que sigue siendo mundo, estando roto.

He vuelto contando con los dedos
el resumen de las cosas importantes
Vacante de verdades duraderas vuelvo
falto de fe, dispuesto a enredadera
que zozobra en arena de desiertos...

lo peor de todo esto es que me sobran
cuatro más de quince dedos.

2.06.2007

con la calma

Con la calma voy
sustentando de palillos los cimientos
del castillo de naipes que construyo
en la nube que imagino, a la que huyo
para infringir por lo menudo mandamientos.

Propósitos pretéritos de futuro incumplimiento,
albaranes de cloaca de un “no quiero”
exentos de indulgencia porque puedo
alimentar con vasto pasto flacas vacas.

He arriesgado el luto de las flores
para saciarme de sangre los colmillos.
He arrasado los campos de amarillo
para comerme de un bocado los colores.
He fumado vientos, he matado soles,
les he copiado versos a los grillos,
les he robado peras a los olmos
y para colmo
he sacado del invierno algunos brillos
que bien pudieran ser de primavera.

Ahora que he tenido que matarme
para querer seguir viviendo.

Ahora que traigo quemaduras del infierno
es tiempo de cambiar los cimientos del castillo
y volver a purgar de monaguillo
el mal del alma.

Ahora que aspiro a tuerto entre los ciegos
ya me acerco yo a comprar palillos
pero fumándome un pitillo
y con la calma.

2.01.2007

lanzarote 4:00 AM

A esta hora maldita
en la que era siempre tan temprano

A esta hora
en la que siempre hallaba luces
aún cuando todas se habían apagado

A esta hora maldita
-bendita como fuera en otros casos-
estoy tan solo como estoy, estoy ahogado
marchando firme sin saber adónde voy

A esta hora en que mi lado
me ha dejado tan de lado
todo está peor y aún así
acepto normal la culpa y el dolor
a los que yo mismo –paso a paso- me he avocado

En esta hora en la que sufro sé
-aunque nadie más lo sepa-
que sufro sin medida,
y aún así
no sufro en realidad como debiera.

que te muerdes aún las uñas

Tienes que explicarme
qué le digo a la esperanza que destierro
cuando viene a contarme que te ha visto
que sigues siendo tú
que tienes frío
que tiemblas tan flaca, tan bonita
sin botas para el corazón y sin abrigo.

Qué le cuento a la esperanza ¡si la quemo!
y ella vuelve chamuscada y sonriendo
la pobre
que me habla de tu vida y yo me muero
si me dice que vas triste y con coleta
que cuelgas bombones de la azotea
que hasta la pena que gastas es hermosa.

Yo le grito ¡que no la quiero!
que se marche donde nunca pueda verla
pero ella es tan cándida que vuelve
y me mata verla tan contenta
al contarme que te muerdes aún las uñas
como si no hubiera otra cosa en este mundo.

No he podido soportar
cuando me ha dicho
que sigues recelosa de la lluvia
que te falta sol en la ventana
que el invierno se te hace tan jodido

Y yo, que trato de vivir sin esperanza,
lloraba
sin casi darme cuenta
mientras ella –ignorando su condena- me decía
que le parece mentira a estas alturas que no sepas
que el sol lo tienes todo entero
pintado cuando te ríes en las mejillas.

abrazandolejanía

Tuétano de ausencia, casi artrosis.
Cáncer de culpa, sangre inolvidable
incrustada en las uñas que me quedan
las que como de noche ya sin hambre
las que mancan mi piel con su neurosis.

Le pregunto al polvo y no contesta,
casi mejor por si me asusto
con un miedo que sería hasta agradable
comparado a este vacío que protesta
mientras rimo tan torpe mis asuntos.

Es tu cuerpo caliente que me viene
hasta en sueños –como ayer- si es que me duermo
y despierto –como hoy- abrazando lejanía.
Cómo me cuesta sacarte del recuerdo,
quitarme soledad de entre las sienes,
no tirarte piedrecitas al balcón todos los días.

paraserleídaentera

Podría decir
ahora que no me escuchas
que me dejaste solo
cuando más hundido estaba
cuando el mundo que debía existir alrededor ni me rozaba
cuando no sentía ser yo bajo la carne

Podría decir
que te marchaste
rebosando de escombros mi escombrera
dejándome tullido ante el espejo.
Yo, como un toro entrando al ruedo
y mientras tú
poniéndote el mundo por montera

Podría decir
que te odio
¡te odio!
por dejar desnudo el sueño
por alejar los labios de los besos
y velar lejos de mí las madrugadas

Me sería muy fácil
escribirte
la rabia que me brota de las manos
inventarme
cien mil pecados en las tuyas
quitarme las vigas de los ojos
hincharte la paja en tus pupilas

Pero hoy
que ha pasado al menos una vida
resulta que te quiero como antaño
y sigo tu estela sin hallarla
tan lejos de este otoño de mi cielo

Hoy
me faltan huevos
para seguir echándote la culpa
y desde esta noche atroz
(que es hermosa sin embargo)
en mi ventana
ahora que no puedes escucharme
confieso que no entiendo
cómo me podías amar de esa manera
porque incluso yo
que tanto y tanto me quería
me dejé solo
mucho tiempo antes de que tú
vencida ya
hicieras las maletas y te fueras
.

1.25.2007

...para mañana

Adiós al atardecer significante
a las manadas de estrellas trasnochadas
que se han ido de tu mano a otro universo
pretérito y distante de mis dedos
ajeno y desprendido a tu mirada

Adiós a la cadera razonable
al temblor sin miedo de mi cuerpo
trepidando al clavo de tu abrazo
cuando el mundo se hacía tan pequeño
que cabía en la suela de un zapato
dispuesto a caminar por donde fuera

Adiós a la risa que alimenta
la amnesia sonora de las almas
con un estrépito tan puro que al oírlo
uno revive la osamenta
y sin decirlo
le dan ganas de morirse
llorando por dentro a carcajadas

Adiós a la censura de lo vago
a la siesta trascendente
al carmín sin pintalabios sobre el cuello
como una propuesta de tu boca hacia mi sangre
que me llevaba a la guerra tiernamente

Adiós
y adiós
y así podría
seguir tranquilamente hasta febrero
cuando tal día haga un año de aquel día
en que cogimos vuelos diferentes

Pero es tan triste a estas horas despedirse
y este papel a mi verso tan ajeno
que casi que lo dejo ya para mañana
y esta noche me quedo en la ventana
sin prisas como ayer, echándote de menos