5.08.2008

Voz

Ladra
ladra inoportunamente
ladra mucho.

Ladra si estornudas
si oye a los vecinos
si limpian la escalera.
Ladra
cuando llaman a la puerta
cuando sale a la calle
cuando entra.

Ladra indiscriminadamente.

Si llaman al timbre o si hay tormenta
si quiere pan
si tiene hambre...
ladra siempre.

Ladra de contento cuando vuelvo a casa
y le da igual de dónde venga
y lo que haya hecho
y se tumba para que le rasque
justo detrás de las orejas.

Es entonces cuando pienso
en el silencio que habrá en esta casa
sin la vieja voz de mi perro.

5.07.2008

Prórroga

Trenes yuxtapuestos,
minutos luminosos, tickets
de la hora, agendas obscenas como autopsias,
líneas de metro o de farlopa
que se acaban y no,
vagones a empujones y mañanas
en las que amanecer no es más que un verbo.

Calles, puentes ateridos
esquinas horrendas sin brazos
pidiendo dinero y compañía
agitando un cuenco con monedas
a modo de último resumen de las cosas.

El tiempo
vuela girando en las muñecas del mundo
y de la gente normal, y yo mientras
lo observo a tus suelas detenerse
sin importar apenas
hacia donde será el paso siguiente.

Porque por un instante
la vida se está quieta y aunque todo siga igual
hay un segundo
en el que no resulta ya tan importante.

4.25.2008

Sin más prisa que


He de sincerarme y decir
que nunca seré poeta.

Según leo en los versos de otros
por lo visto
la poesía son un montón de palabras raras
escritas a mano en un papel,
una retaíla absurda de sinónimos
que apunta más a la masturbación pedante
que al humilde desahogo.

Al parecer un poeta
es un tío que se ha comido el diccionario,
con mundo interior y otras chorradas del estilo.
A mí, sin embargo, me gustan cosas más triviales
el fútbol los domingos, emborracharme como un tonto,
no saber si el parnaso
queda cerca de mi barrio ni tampoco
qué cojones es una clepsidra.

Con tu materia
un poeta
escribiría algo hermoso.
Yo solamente observo y luego
cuando vuelvo a casa
sigue mi papel en blanco.

Yo sólo puedo escribirte
que me quedo con tu vientre suave
de canela,
con las dunas que proponen tus hombros
hacia un horizonte indefinido, y sobre todo
con la mirada que sueles tener cuando me marcho
y un cansancio, tranquilo ya, va cerrándote los ojos.

Poesía es lo que siento
cuando bajo la escalera
y salgo de tu casa y desearía
seguir tumbado en tu cama
sin más prisa que mirarte y esperar
una eternidad a que te duermas.

Es poesía más que suficiente

aunque no sepa escribirla.

2.22.2008

Notas al pie

Cuando sea viejo no tendré memoria
la que no me haya fumado para entonces
será un fotograma infinito en movimiento
como la incapacidad de concretar qué sentimiento
fue, y cómo, y cuál su historia.

Cuando sea viejo
recordaré sólo un par de rostros
les cambiaré el nombre como hacen las abuelas
y guardaré alguna cicatriz
que no recordaré de dónde
ni por qué ya no me duele.

No sabré decir cuántas camas fueron
ni cuántos distintos trayectos
ni cuántas estaciones.
Habrá cientos de casas que serán la misma,
la misma chica sin cara
la misma sensación de domingo amaneciendo
bajo un cielo borroso que no aclara
ni qué mes pasa
ni qué año.

No recordaré
tu bendito techo de madera,
tu contraluz
con la carne todavía de gallina,
ni tu ventana diferente
llena de nubes o de estrellas
y de reflejos tumbados de nosotros
lo suficientemente cerca
para según qué cosas.

Pero hoy
que no soy viejo todavía
dejo esta nota a pie de página
para recordar que alguna vez
tendiste tu mano sobre la mía, y que aquélla
fue una dulce forma de poder con el invierno
y con las velas
y con las soledades
después de haber andado a ciegas tanto tiempo.

Iris diferentes

Quizá para ti todo sea diferente,
no haga tanto que dejas un hombro
ni que compartes el frío
ni que escuchas el mundo
por un rato
sin prestarle el caso suficiente.


con los mismos iris distintos de siempre
a ratos luz, a ratos
una sombra antigua como el miedo
no sé bien a qué
seguramente
el que le guardas
a tus manos y a tu boca.

Te desdices de ti
para decirte de menos, supongo
que por no caer desde muy alto.
Pero eso no sirve
porque las alas
que todo el mundo sabe no son de este mundo
aunque lo muevan,
no se atrofian de no usarlas
sino de no creer que aún puedan batirse
y existir
y remontar el vuelo.